viernes, 6 de diciembre de 2013

#4 Personajes nuevos

Bueno mis lector@s, aqui les traigo a los ultimos personajes que faltaban por conocer, Daniel Niklaus y sus hermanas gemelas Natasha y Helena, es pero que os gusten. Aunque Daniel sea un imbecil (Alyssa)

Se llama Daniel Niklaus (Dan para los amigos) y es un Cazador Inmortal, aunque en el pasado pudo llegar a ser Guardián. Es el típico chico engreído... es bastante mujeriego, todas las chicas caen ante su sonrisa de chico malo y esa mirada penetrante. Es bastante creído y orgulloso, pero claro, no todo en él es malo (aunque Alyssa diga que sí) Es humilde, tiene buen corazón, es muy protector con las personas que le importan, y aunque parezca increíble, es bastante simpático, con un sentido del humor muy...retorcido. Le encanta el surf, salir con su pandilla. Desde que ve a Alyssa, le gusta, le supone un desafío, ya que ella prácticamente le odia, pero pronto comienza a cambiar de opinión al ver al verdadero Dan. Es muy alto, fuerte, tiene pinta de armario empotrado (según Aly), tiene los ojos azules y pelo entre rubio y castaño. Por las bromas que se hacen entre los dos siempre hay mucha tensión, alguna que otra acaba en pelea.
Frase típica: Tengo cosas que decirte, pero no puedo o, tal vez, no debo decirlas. Eso te pondría en peligro y es lo último que querría aun que parezca todo lo contrario. Hay secretos que no sabes y es preferible que, todavía, no los sepas. Y, aun que tú creas que no, me importas, y más de lo que piensas.
Ellas son las hermanas de Daniel, Helena y Natasha Niklaus, son muy diferentes de su hermano, aunque son gemelas, tienen caracteres distintos. Helena, es muy alegre e hiperactiva, quiere mucho a su hermano y siempre se preocupa por él y lo protege. Ella es castaña, pero se pinta el pelo rubio para diferenciarse de su gemela,a la que adora, tiene los ojos azules. Natasha, es mas seria, desconfiada e introvertida, con un gran sexto sentido.
Es castaña, mas o menos alta, estatura media normal, ojos azules, es idéntica a su hermana, es muy protectora con ella y si se atreven a tocar a su hermana utiliza todo su potencial para vengarse. Estas dos hermanas son brujas con gran poder en su interior. Y como todos tienen un secreto, que pronto será revelado y causa conmoción :P
Frase típica: Mi familia es importante, pero si tocas a mi hermana lo pagas, si te ganas nuestra confianza procura no traicionarla...

miércoles, 16 de octubre de 2013

Capítulo 4 Parte 2

-Claro...-la mira pensativa-¡no puede ser!
-¿Qué pasa?
-Esta pulsera...es mía...la perdí hace tres años.
-Vaya que casualidad que la hayamos encontrado-le dice sonriendo.
-Una bonita casualidad-le sonríe con cariño.
Caminan por la playa y Lizzy le cuenta a Rafa la historia de esa pulsera y de como la perdió en un pequeño accidente surfero.
- Vaya, es genial que la hayas encontrado después de tanto tiempo.
- Si... me sentí vacía durante mucho tiempo sin ella.
- Y, ese Alex... llevas sin verlo desde entonces, ¿no?
- Si. No he visto más a ese capullo
Rafa queda callado un instante.
- ¿Qué ocurre?- pregunta Lizzy
-No se...tal vez sea casualidad...
-¿El qué?
-Que hayas conocido a otro Álex justo en el mismo sitio...
-¿No puede ser no?-lo mira fijamente.
Rafa se queda callado unos instantes mirándola.
-Dime que no, por favor.
- No sé, quizás me equivoque y solo sea casualidad.
- Eso espero.-dice ella.
Ambos siguen su paseo, compran un helado y se sientan en el paseo marítimo.
- Pero aunque fuera el... no es para nada como era antes... la gente cambia, Lizzy.
-Lo sé…pero no cambia nada. Sera mi amigo y ya está.
-Es mejor tener buenos amigos que idiotas.
Se miran y empiezan a destornillarse de risa, se levantan y vuelven a caminar por la playa aunque era de madrugada se estaba genial. A lo lejos divisan a dos personas jugando con el mar y la arena mientras se besan.
- Mira, que pareja más feliz.
- Si, los hay con suerte. Con lo difícil que es para algunos...
- ... para otros es muy sencillo. - termina la frase Lizzy.
Ambos se miran, y ríen. Se quedan mirando a la pareja. Ella dice:
- ¿Esto no es un poco pervertido?
- ¿El qué? ¿Mirar? No, no pasa nada...
Entonces un rayo de luna cae sobre la pareja. Y Rafa y Lizzy los reconocen al instante.
- Mira por donde- dice Rafa, riendo.
Pero Lizzy no ríe... su rostro está muy serio. Eran Alex y Lyd.
-Creo que será mejor que nos vayamos.
-¿Por qué no vamos a saludarles?
-Prefiero no hablar con Álex durante un tiempo...
-¿Estas cabreada porque no te ha dicho que es el chico de la universidad?
-Exacto.
-Tal vez no lo supiera y no lo sabe.
-Eso es muy raro.
-Tú tampoco lo sabías hasta ahora.
Siguen hablando entre susurros durante unos minutos más.
Mientras hablaban, Alex y Lyd continuaban besándose, tumbados en la playa, entrelazando las manos sobre sus cabezas.
Ella agarra entre sus dedos el cabello del joven mientras él abraza su cintura, bajando las manos cada vez más. Lo mira a los ojos, negros como el ala de un cuervo y tan profundos como un pozo sin fondo, se pierde en ellos.
Acerca su boca a la suya mientras entrelaza una mano con el de él y la otra le revuelve el cabello.
-Te quiero- susurra él mirándola a los ojos.
Lyd se espanta.
- ¿Qué me quieres? ¿Cómo puedes decir eso en la primera cita?
- Porque lo siento de verdad.
- Si, y hace dos días querías a Lizzy. No puedes ser tan enamoradizo, el amor no nace en un día... el amor hay que trabajarlo, hay que vivirlo día a día
- No puedo pedir perdón por decir lo que siento. Y si el amor se trabaja día a día, pasemos todos los días juntos.
- No lo sé Alex... necesito un tiempo para pensar.
-Lo de Lizzy fue solo atracción Lydia contigo me siento diferente como si estuviera flotando.
-Pero eso no significa...
-Tal vez nada o mucho solo se lo que me corazón me dice.
-¿Y qué es lo que dice?
-Que se va a ganar al tuyo como sea- le sonríe con cariño.
-No es algo fácil.
-Lo sé, pero no me voy a rendir-tras eso la calla con un beso tierno.
Ella le besa de nuevo y se levanta.
- Yo también me siento a gusto contigo. Pero si de verdad me quieres, dame tiempo para aclararme, ¿vale?
Alex suspira.
- Vale, Lyd. Te daré el tiempo que necesites.
- Gracias- le besa de nuevo.- Buenas noches Alex.
Lyd vuelve al paseo marítimo y se cruza con Rafa.
- ¿Te importa si vuelvo a casa? Tu puedes quedarte si quieres.
- No, vuelvo contigo. No te voy a dejar sola. - mira a Lizzy.- Así podrás hablar con Alex tranquilamente.
-Pero...está bien tened cuidado
-Lo tendremos, llevare a Lyd en moto.
Ellos se van hacia el puerto en el cual se encontraba la moto. Mientras tanto Lizzy se dirigía hacia Álex que estaba sentado en la arena con la vista perdida en el horizonte.
-Alex...
-Dime Elizabeth.
-¿Por qué no me has dicho que eras tú el tipo que me incordiaba en la universidad?
Él la mira sorprendido y ve la pulsera en su muñeca entonces es cuando cae en la cuenta de lo que le dijo Lyd: esa persona está más cerca de lo que crees.
-Simplemente no lo sabía Su Majestad.
Se sienta al lado de él y empiezan a hablar de ese tiempo. Mientras ellos hablan Rafa y Lyd pasean de camino a la moto.
- No sabía que te gustara Alex- dice, con una sonrisa, dándole un pequeño codazo a Lydia.
Ella se sonroja:
- Pero no es el momento para una relación.
- Y eso, ¿por qué no? Si te gusta, y está claro que a él le gustas tú... ¿qué problema hay?
- Buscamos cosas distintas... Además, su trabajo lo obliga a viajar mucho... no funcionaría.
-Tú también viajas mucho por trabajo.
-Lo sé, por eso mismo no funcionaría.
-¿O es que tienes miedo?-le da un codazo juguetón en el lugar de la herida.
-¡Auch!-exclama llevándose la mano hacia ella.
-¿Te pasa algo?
-El idiota de Óscar me intento clavar un cuchillo y me hizo una pequeña herida.
- ¿COMO? ¿Y no fuiste al hospital?
- No es nada, no exageres.
- Que no es nada... la herida puede infectarse. Iremos a que te curen. Por el camino me contarás toda la historia...
- Bueno... toda, toda... no se puede contar...- dice sonrojándose.
- La parte que puedas, boba.
Se monta en la moto.
- Agárrate.
Lyd se monta detrás de Rafa agarrada a su cintura y conduce al hospital.
-Enserio eres muy testarudo.
-Lo sé, igual que tú.
-Solo es un arañazo-resopla-pero sé que te gustan los hospitales. Cuando sea la boda avísame-le dice con guasa.
-Mira ella, no pierde su sentido del humor.
-Si lo perdiera te aburrirías.
Entran al hospital y le curan la herida, al salir Lyd le quita las llaves a rafa y se pone delante para conducir, ni las protestas de Rafa la convencen. así que se rinde y deja que Lyd le lleve al hotel.
Al llegar se encuentran a un Álex con la cara golpeada y Lizzy a su lado con mirada pensativa, se acercan hacia ellos y Lyd les cuenta que Álex esta así por culpa de Óscar.
-Chicos hay que hacer algo para pararle los pies a ese imbécil-dice Rafa.
-Sí, pero ¿el qué?
-Hay que tenderle una trampa, utilizar un cebo para atraparle y...
-¿Como si fuera un perro?-dice sarcástica Lydia.
-Más o menos-le sonríe para picarla-cuando lo tengamos lo entregamos a la policía.
Todos se miran en silencio pensando en cómo atraerlo, pero no parecen encontrar una idea que sirva sin ponerse en peligro.

-¡Tengo una idea!-exclama Lyd sonriendo con malicia-Una graan idea.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Capítulo 4 Historias

Le cuenta la historia de una compañera de facultad, de lo enamorado que estaba de ella, de cómo intentaba llamar su atención... de que le salvo la vida, y ella se enfado... y de la pulsera que perdió, y el recuperó...
- Llevo buscándola desde entonces para devolvérsela... pero no la encuentro... Vine a esta ciudad, porque averigüé que estaba aquí.
Ella cierra los ojos y suspira, no quiere que vea sus ojos.
-Lyd despierta no te duermas, que aún es temprano.
-Qué más da si duermo-masculla entre dientes para sí.
-Pues si importa y mucho-le levanta la barbilla.
-Claro-gira la cabeza dejando que una pequeña lagrima caiga imperceptiblemente al suelo.
El la estrecha contra sí y le acaricia su melena que ahora la llevaba suelta y a él le encantaba así. De pronto nota como una pequeña gotita cae en su mano y mira al techo pero no hay goteras. La mira fijamente y descubre que es una lagrima que se le ha caído mientras no le mira.
- ¡Eh! ¿Qué ocurre?
- Nada, tranquilo. - sonríe, intentando disimular.
- No me dejes así. Vamos puedes contármelo.
- Déjalo- ella se gira.
- Confía en mí.
-No pasa nada...-susurra.
-Lyd, no me mientas por favor.
-Yo...he recordado…una historia que viví…-calla y cierra los ojos-déjalo no he dicho nada.
-Lydia...ella fue mi pasado, yo la busco para aclarar todo y devolverle lo suyo.
-Sigue mintiéndote a ti mismo...
Él la gira quedándose ella tumbada en el suelo mirándolo fijamente sin expresión. El hace una mueca, no le gusta que le mire como si fuera un extraño, así que le coge las manos y se las aprisiona encima de la cabeza.
- ¿Quieres que te lo demuestre?
Alex levanta a su compañera en brazos, la saca de la cueva.
- ¿Puedes mantenerte en pie?
- Si- responde ella.
La deja en el suelo. La lluvia cae sobre ambos, pegado la ropa a sus cuerpos, Alex saca del bolsillo la pulsera, la mira, y la lanza por el acantilado, al mar.
- Allí va mi pasado. Tú eres mi presente.
La coge de nuevo en brazos, y la besa.
-¡Nos estamos mojando!
-Lo sé, pero después de todo es agua-le sonríe pícaramente.
-Por cierto, no me tienes que dar explicaciones de nada, soy tu amiga.
Ella entra corriendo en la cueva pero se tiene que sentar por el dolor de cabeza que le molesta.
-Ahora ya no estoy presentable.
-Sí, estas presentable, aunque estas más que presentable.
-Dime que en esa mochila tienes alguna manta o ropa seca.
Alex le cede la toalla, para que se seque y le pasa ropa limpia.
- Gírate, voy a cambiarme.
- ¿Tengo que girarme?- dice el, con una sonrisa.
- Vamos, pervertido, date la vuelta.
Alex se gira, y ella empieza a cambiarse, pero le duele la cabeza, mira su rasguño y sonríe al ver que no sangra y que tampoco  le molesta.
- Déjame ayudarte.
- No pasa nada, estoy bien.
Alex se gira, cogiendo una camiseta.
- Vamos te ayudo.- la ve en ropa interior y se sonroja.- Dame el brazo, te ayudo a ponerte la camiseta.
Alex mira la herida.
- Se va a infectar.
-No lo creo, tranquilo se algo de enfermería y solo es un rasguño.
-Toma-le tiende su camiseta.
-Gracias.
Ella se la pone encima del vestido y ve que le sirve casi de vestido así que se quita el suyo.
-Eres muy alto que pena q no te sirvan de vestido-dice sonriendo divertida.
-Anda pero si todavía tiene ganas de broma-da un paso hacia ella con mirada divertida.
- Estate quieto jovencito- dice ella, riendo. Pero no parece tener objeción. Alex se quita la camiseta empapada.
- Pásame una camiseta, aunque si prefieres que esté así... por mí no hay problema
- Deja que lo piense-dice ella riendo.
-Pues piensa rápido-le guiña un ojo-que hace fresquito.
-Umm-se acerca sonriendo pícaramente.
-¿Que tienes en mente diablillo?
-¿Yo? Nada-pestañea inocentemente y le besa para callarlo.
Abrazados, se besan tumbados en el suelo de la cueva.
- Creo que no quieres que me ponga la camiseta-dice mientras Lyd ríe.
- Crees bien- dice posando sus manos en el torso de Alex, mientras Alex las pone en la cintura de la joven.
-Para ser un chico eres muy intuitivo y perspicaz-sonríe con malicia.
-Y a ti te va demasiado el riesgo.
-Lo sé, sin riesgo la vida sería muy aburriiidaa-alarga la palabra sonriendo sexy.
-Totalmente de acuerdo-dice besando su cuello lentamente.
Ella aferra el cabello de su compañero, atrae sus labios hacia ella y los devora lentamente, mientras Alex intenta quitarle la camiseta.
- No tan aprisa, amiguito. Este no es un buen sitio.
- Es un sitio genial. Estamos solos, un lugar romántico, vino... 
La besa en la clavícula.
-Teniendo en cuenta que será todo lo romántico que quieras, pero hace un frio de mil demonios.
-Tengo un pequeño demonio al lado mía-le guiña un ojo.
-¿Me acabas de llamar demonio?-Sonríe con malicia.
Ruedan por el suelo y ella queda sobre él y de su pierna saca un pequeño cuchillo de juguete aunque parece real y se lo pone en el cuello.
-Lyd...yo…
-Dime amorcito-pone voz aguda con un tono irónico y sarcástico.
-Que...yo...-dice asustado un poco.
-Esto es buenísimo-exclama entre risas mientras se levanta.
Se aleja de él dándole la espalda mientras se parte de risa, lo mira y vuelve a reírse, la cara de Alex ha sido buenísima al creerse que era un cuchillo de verdad. Él se da cuenta de que le ha tomado el pelo y se lanza sigilosamente hacia su espalda.
- Tus piernas parecen una armería. Tengo miedo de saber qué habrá en tus pechos.
- Muy gracioso.
Se besan con delicadeza y se adentran juntos para ver la cueva.
Alex da un tropezón pero Lyd le coge de la mano para evitar que se caiga y se haga daño, el terreno es irregular.
- Cuidado señorita.
- Muy graciosa.
Caminan el silencio por la cueva, Lyd aprovecha que Álex esta distraído y se esconde entre las sombras.
-Lyd quiero....-se gira pero ella no está a su lado.
Ella sale de las sombras y se sienta cruzando las piernas en una roca que hay delante de Alex. Alex ve a Lyd sentada, y pega un sobresalto.
- Joder,- grita, y se le cae la linterna, oye a Lydia partirse de risa.- La linterna no va, estamos totalmente a oscuras.
- Hay cosas divertidas que se hacen en la oscuridad. 
Se buscan, se cogen las manos, y se besan. Ella gruñe de dolor.
- ¿Te duele?
- Un poco.
- Voy a llamar a los otros, nos recogerán en el coche e iremos al hospital.
Saca el móvil, pero ella se lanza hacia el cayendo los dos al suelo y rodando. El móvil cae al suelo y se apaga de pronto.
-Ahora sí que no podemos llamar a nadie... 
- Mejor... así estamos solos.
- Oye, no encuentro mi camisa... ¿sabes dónde está?
-Umm… que yo recuerde no te la has puesto.
-Puede ser...pero tenemos que volver a la entrada y estamos a oscuras.
-Bueno...-de pronto se enciende una cerilla y le sonrie-muy a oscuras no estamos.
-No quiero imaginar de donde lo has sacado-dice mirándola divertido.
-Digamos que imagine que algo planeaste y traje cerillas por si acaso.
-Una chica previsora e inteligente.
La atrae hacia él y la besa suavemente en los labios, después la cerilla se apaga dejándolos en el pequeño túnel a oscuras mientras se saquean sus bocas y luego se separan.
- Salgamos afuera.
Caminan juntos de la mano hacia la entrada del túnel. Cuando llegan, Alex coge su camisa, pero falta un enorme trozo del lado derecho, arrancado de un tirón.
- Madre mía, tu camisa...
- Habrá sido el gracioso de Oscar... gilipollas.
- Bueno, déjala. Siéntate aquí, junto al fuego.
- Deja al menos que te cosa la herida. 
- Es un rasguño, mira-le muestra la herida que se está empezando a crear una costra.
- ¿Tienes un imperdible?
-Uy, uy...-lo mira enarcado una ceja-¿qué piensas hacer con un imperdible?
-No te asustes mujer.
-Digamos que no me fio mucho de tus manos-dice sonriendo divertida.
-Sí, pero te duele y...
-Me duele porque me roza con la camiseta-le corta.
- Bueno, tenemos dos opciones.
- Tú dirás.
- O te cubro la herida...
- ¿Y la otra?
- Te la quitas. Pero escojas una u otra (y espero que sea la segunda), me gustaría curar eso. Y puedes fiarte de mis manos... son muy estables... saben qué y cómo tocar
-Bueno hay una tercera opción.
-¿Si, cual?
-Hacemos un vendaje improvisado con lo que queda de camiseta y así lo dejamos como una pequeña herida de haberme caído de la moto-formando una pequeña sonrisa.
-¿Lo de la moto va con doble sentido no?
-Que perspicaz-se mofa de él-claro no ves que estamos bajo tierra.
Él la mira enarcando una ceja al no pillar el chiste, Lyd al ver su cara no puede evitarlo y estalla en carcajadas, escondida la cara tras su largo pelo.
- No es justo, no te rías de mi- dice Alex, imitando la voz de un niño pequeño-protesta mientras Lyd ríe aun más.
- Venga, salgamos. Ha dejado de llover. Podemos darnos un baño nocturno. Aunque... he oído que a estas horas... no se puede llevar ropa en el agua.
-Sale corriendo fuera de la cueva mientras a lo lejos se oye su risa, Alex cierra los ojos dejándose atrapar por el sonido de su risa, no sabe cuando tiempo lleva así hasta que de pronto le cae mucha agua encima y abre los ojos sobresaltado.
-Uy, pensé que estabas dormido-dice sonriendo Lyd que sigue llevando su camiseta pero mojada.
Mientras todo esto ocurría, Rafa y Lizzy daban un paseo por la orilla de la playa. Estaban congeniando muy bien. Rafa se agacha para recoger un objeto del suelo.
-Es una pulsera de plata, que ha encontrado el mar.
Rafa la mira, y dice a Lizzy:
- Toma, para ti.
- ¿Qué es?- dijo Lizzy.
Rafa le da la pulsera en mano.
- Un momento, esta pulsera me suena...
-¿Enserio?
-Claro...-la mira pensativa-¡no puede ser!

sábado, 31 de agosto de 2013

Proyecto y Perdición

Buenos dias!
Siento haber estado tan perdida el mes, pero he tenido unos problemillas y no he podido hacer nada. Como dice el titulo, esta entrada tratara sobre el Proyecto Aniversario y sobre mi novela Perdición.
Sobre el Proyecto:
He recibido vuestras contestaciones a la parte que yo inicie, os lo agradezco mucho a los que estais participando. No os he podido contestar, no porque no quiera, sino porque mi querido ordenador esta durmiendo por el momento, no tengo manera que funcione y no he podido responderos, pero me han llegado y he leido lo que mr habeis mandado. ¡Os felicito! Estan todos muy bien :)
En cuanto tenga mi pc de nuevo unire lo que me habeis mandado para ir dandole forma al primer capitulo, parece que esta va a ser una historia normal, sin fantasia, con romantica y accion, asi que espero que pronto pueda enviar a las escritoras lo que llevemos y seguir hasta completarlo. A las que no participaron porque no pudieron, podeis ir añandiendoos a lo largo del proceso de creación.
Asi que hasta aqui es la informacion sobre el Proyecto Aniversario.

Ahora sobre Perdición:
Se que muchos de vosotros la leeis, aunque solo una o dos personas dejen sus opiniones y eso pues yo lo agradezco. Se que dije que iba a dejar de publicarla por falta de apoyo, pero como a mi me gusta lo que hago la voy a seguir publicando hasta llegar al final. Igualmente a la misma vez yo la estoy re-editando y corrigiendo desde el principio por si en algun momento me da por publicarla. Mañana mismo, (con el inicio del mes de Septiembre) publicare el Capitulo 14 entero, se que sera largo, pero merece la pena ser leido asi en vez de en dos partes. Si alguno se interesa y quiere leerla pero le da verguenza o hay cosas que no entiendan, ya saben que aqui me tienen y me pueden enviar un correo a mi e-mail lydmacan@hotmail.com y yo les respondere gustosa a sus dudas o cualquier cosa que tenga que ver con el blog :)
Buen fin de semana
Besitoos!!
Lyd Macan

domingo, 11 de agosto de 2013

Desarrollo del proyecto

Hola chic@s,
Voy a explicar como se va a ir desarrollando el proyecto, pero antes quiero aclararos una cosa. La fecha 11 de Agosto, solo era una aproximacion del dia en el que se comenzaria a escribir la obra, la gente se puede ir añadiendo mientras esta se escribe.
El proyecto se desarrollara asi:
1-Empezare yo la historia, luego otra persona la continuara, hay tres dias para escribir, sino se puede se me avisa al correo, que ahora lo pondre y pasare al siguiente.
2-La historia no va a tener censura ni nada, será de cualquier genero, no hay uno específico.
3-Si veo algo que no cuadra mucho se lo comentare al autor que lo haya escrito, pero se que lo hareis muy bien :).
Pero claro, para escribir necesito vuestros correos y saber quienes sois. El primer correo que reciba será la primera persona que siga el inicio de lo que he escrito, asi cada correo que lea sera el siguiente en escribir, para llevar un orden y que no se lie todo.
Mi correo: lydmacan@hotmail.com
Ahi podeis poneros en contacto conmigo, preguntar dudas o lo que querais.
Ahora os dejo el inicio de la historia y espero que os guste :)
Besos
Lyd Macan
Capitulo 1 La llegada

Era una noche estrellada, la joven caminaba por el ajetreado centro de Londres sumida en sus pensamientos, tanto que no se fija en la cantidad de personas que transitan el centro.
No ha tenido intencion de volver a Londres, pero las cosas en la casa se han complicado. Maldita sea ese imbecil de Ivan, no podia estarse quieto, no claro que no. Tenia que venir y liarla parda obligandola a volver de California.
La gente tiene abarrotado el centro, hace casi imposible transitar por él, pero la joven no se detiene. Ha quedado con unos amigos para distraerse antes de hacer acto de presencia en la casa de su regia abuela, anunciando su llegada, por fin. Hace buena temperatura para estar en mayo, aunque la gente sigue llendo abrigada, el tiempo sigue inestable, pero mejor eso a la lluvia torrencial.

jueves, 1 de agosto de 2013

Os propongo un proyecto

Bueno chic@s,
Este mes, el blog cumple ¡UN AÑO! Es increible que llevemos tanto tiempo juntos, (para los primeros lectores y los nuevos que se unen cada dia) para mi es un placer que sigais visitando este humilde blog, que ha pasado por varios cambios jajaja. Yo espero que sigais visitandolo y que las historias os atrapen mas, alimentandolas con vuestras opiniones. Son importantes.
Ahora a lo que iba, que me pierdo con tanto sentimentalismo.
Cuando se pone asi no veais...
Oh venga ya, hasta en estos momentos Jake tiene que intervenir. Molesto, ¿verdad?
Bueno el proyecto que os quiero proponer es lo siguiente (la idea me la dio una nueva amiga (: jeje)
Escribir una historia conjunta y luego una vez acabada crearle un pdf con su portada bonita y compartirla con todos GRATIS. ¿Que os parece la idea? Solo tiene dos requerimientos:
-Ser seguidor del blog. (Indispensable)
-Tener imaginacion y dejarla volar.
Yo espero que os apunteis todos los que querais y creemos algo bonito, intrigante para que la gente disfrute de una agradable lectura.
El 11 de Agosto del 2013 se empezara a escribir, os podeis unir a lo largo del proceso de creación, teneis tiempo para decidir si quereis participar en este proyecto para celebrar el primer aniversario del blog. Creo que es una idea original, pero eso solo es mi opinion. ¡Espero la vuestra!
Besos y abrazos
Lyd Macan

lunes, 22 de julio de 2013

Capitulo 3 Las cuevas (parte 2)

-¡Suéltame!
-No pequeña zorra, tú te vienes conmigo.
-O me sueltas o te reviento- le da una patada en la entre piernas y cae al suelo.
Se pone en pie rápidamente y tras colocarse el vestido se pone en posición de ataque.
-Maldita zorra...
-Esta zorra te va a aplastar.
-¿Con vestido y tacones? Uy que miedo.
Se enzarzan en una pelea muy igualada, pero ella oye como Álex tiene problemas y se gira hacia el descuidando su espalda. Oscar aprovecha para golpearla y romperle el labio, luego le ataca con un cuchillo que ella desvía pero le da en un costado, saca una pistola que tenía en la pierna y le dispara al hombro. El la patea lanzándola lejos y luego dándole a ella en la cabeza y la deja inconsciente. Le hace una señal a sus compañeros para que vuelvan al coche.
-Tarde o temprano serás mía zorra, tenlo por seguro.
Tras eso se monta con sus hombres en el coche y se va derrapando dejando a Lyd tirada en el suelo sin sentido y a Alex golpeado.
Alex, sangrando por la nariz, se acerca a Lyd, que está desmayada e intenta despertarla, pero no reacciona.
Alex coge en brazos a Lyd, y la lleva dentro de la cueva, enciende una hoguera, se quita su camisa, dejando su torso al descubierto, y la tapa con ella. Ella abre los ojos un poco y lo mira preocupada.
-No llames a…ambulancia…
-¿Por qué no quieres que vengan?
-Porque son muchas preguntas sin respuesta..
-Está bien pequeña no vendrán pero déjame ver la herida-Le mira el corte del vestido y suspira aliviado- ¿por cierto donde tenias guardada la pistola?
-Aquí- se sube el vestido un poco y le enseña una pequeña cinta- así nadie lo nota.
-Eres una caja de sorpresas.
Alex rompe un trozo de camisa y con la cinta, presiona la herida de Lyd.
- ¡No rompas tu camisa!
- Una vida es más importante.- dice. - ¿Llamo a Lizzy y a Rafa?
-Pero si solo es una herida superficial-suspira-no, vaya que se preocupen por nada.
-Una herida no es un pego-le dirige una mirada severa.
-Es un pego porque solo es un rasguño.
Ella palpa el suelo a su alrededor buscando la pistola, mira en la pierna a ver si la tiene pero tampoco está.
-Creo que nos la hemos dejado arriba.
-Tendríamos que subir a por ella-se incorpora la joven.
Justo en ese momento se desata una gran tormenta impidiendo la salida de la cueva, Alex se acerca a la entrada y mete la moto para que no se moje y puedan volver cuando acabe.
- He buscado pero la pistola no está. Es muy raro.
Hablan de todo un poco, Alex no puede dejar que Lyd se duerma, por el golpe en la cabeza, en cierto modo se culpa por haberla llevado a esa cueva, aunque no entiende a ese Oscar... ¿Que habrá querido decir cuando ha dicho: Eres mia?

sábado, 20 de julio de 2013

Capítulo 3 Las Cuevas (parte 1)

Unos días después, Alex despertó bastante tarde. Estaba algo mosqueado por lo que había visto hacia dos noches. ¿Por qué estaban en la misma habitación Rafa y su amiga? 
No lo consideraba justo. Se sentía usado... ofendido. Pero sobre todo... sentía celos... ¿por qué pasó la noche con Rafa cuando con él no fue capaz? Se vistió y bajo a desayunar. Allí encontró a Lydia, tomando un vaso de cola-cao y una tostada.
- ¡Hola!- saludó, con una sonrisa. No iba a molestarla con sus problemas. Pero Alex vio la mala cara que ella tenía.- ¿Qué ocurre?
-Que he quedado con Rafa para irnos a correr pero me ha dicho que está muy ocupado. Encima que me levanto temprano-murmura entre dientes.
-Está ocupado...claro, como no...-murmura para sí mismo-pero no te preocupes, si quieres me voy contigo-le sonríe para animarla.
-Estas triste y ojeroso, ¿qué ha pasado con Elizabeth?-le mira inquisitivamente durante unos minutos que parecen eternos-no me mientas, detecto muy bien las mentiras.
- Nada, que no estamos tan unidos como yo pensaba. La vi entrar en su cuarto con... otra persona.
- ¿Con quién? ¿Con Rafa?
Alex calla.
- Si.
- Te he dicho que no sirve de nada ocultarme nada, detecto las mentiras.
- Vayamos a correr y hablamos.
-Sí creo que si nos vendrá bien para airearnos.
Se levantan de la mesa y van charlando hasta el ascensor.
-Ven a mi habitación cuando te cambies.
-Vale Lyd no tardare mucho.
-Eso espero que las que tardan son las chicas-se aleja con una sonrisa sensual y divertida.
Álex se puso un chándal, para estar más cómodo, y sus zapatillas de deporte nuevas. Se arregló el pelo, se echó desodorante y colonia, para oler bien, y se dirigió a través del pasillo hacia la habitación de Lyd. Por el camino vio a Rafa.
-¡Alex, colega! -le saluda, totalmente alegre.- ¿Te apetece tomar algo?
- Lo siento, pero estoy... ocupado- dijo, usando sus mismas palabras.- Ya he quedado.
- ¿Con Elizabeth?- dijo Rafa, dándole un golpecito con el codo. 
- No, que yo sepa ya ha estado ocupada con otro.
Y se fue dejando a Rafa sorprendido, al verlo marchar y más cuando entra en la habitación de Lyd. Eso es muy raro pero se encoge de hombros y sigue su camino al restaurante para desayunar. Mientras Alex llego al cuarto de Lydia, llamó a la puerta, y ella le abrió, dejándole paso.
. Álex entra en la habitación y ve que Lyd está con el mismo vestido de hace unos minutos.
-Veo que las damas siempre hacen esperar a los caballeros.
-Bueno es que...-se sonroja-es que no encuentro mi chándal, ¿me ayudas?
-Claro-dice sonriendo.
Cuando lo encuentran Lyd sale con el puesto mientras Álex le hace una reverencia y salen a correr por la playa. Cuando llevan un rato corriendo Lyd lo tira al agua y sale corriendo entre risas.
- Mira, que graciosa- se levanta y empieza a correr tras ella.
Ambos ríen, salpicándose, tirándose arena... pero Alex se queda quieto de pronto.
- Voy a darme un chapuzón- se quita el chándal. Debajo lleva el bañador- Vente, el agua tiene que estar genial.
-¿Te imaginas? Con lo fría que tiene que estar...
-Oh no pensaba que la creadora de Alysa fuera tan miedica.
-No lo soy pero esta fría el agua-deja las zapatillas y calcetines al lado de las de Álex.
Alex viendo su oportunidad la levanta como si nada y corre mar adentro entre risas.
- ¡Bájame! ¡Espera al menos que me quite el chándal!
Pero Alex no la escucha y Lydia sale empapada, con la ropa, puesta, mirando entre furiosa y divertida a Alex, quien esta tumbado en la arena, de la risa que le ha dado.
- No irás a decir que estaba fría, ¿eh? 
Ella se lanza a por él pero Alex la esquiva y Lyd cae en la arena, junto a él. Alex la mira, y ella le devuelve la mirada. Se incorpora un poco y se quita la camiseta y se queda con un bonito bikini.
Sonríe sensualmente y le echa a Álex arena sobre el cuerpo medio enterrándolo. 
-Ahora no te puedes escapar bombón-dice sarcástica, tras eso sale disparada al agua riendo.
Ella se tira de cabeza al mar, seguida de cerca por Alex. Nadan uno tras otro durante un rato, entonces paran un momento, cansados de tanto nadar, se han adentrado mucho en el mar y la costa está lejos. Unos metros más adentro, hay una pequeña isleta. 
- Vamos allí- dice Lyd. Estaremos más tranquilos.
Nadan hacia ella, al llegar se tumban uno junto a otro bajo la sombra de la palmera.
-Se está aquí genial.
-Te doy la razón-le sonríe mirándole a los ojos y desviando la vista rápidamente.
-¿Por qué no me mantienes la mirada? Tienes unos bonitos ojos.
-¿Que te traes entre manos?
-¿Yo? Nada, como puedes pensar eso- se muestra falsamente ofendido.
-Ya claro-le echa arena pero él le agarra la mano y la tumba en la arena bloqueándola.
Se miran fijamente durante largos minutos, hay tensión en el ambiente y ambos lo notan.
- Y ¿cómo dices que qué me traigo entre manos? Tú has sido la que me ha traído aquí. A lo mejor eres tú la que se trae entre manos algo.
- No resultaría... tú estás con otra persona...
- Ella no está preparada para ninguna relación. Me lo dijo la otra noche, tras besarnos, elegantemente, me dio calabazas. Eso no hubiera sido tan doloroso si no hubiera visto a Rafa entrar en su cuarto.
- A lo mejor no está pasando eso que crees.
- Pero aun así... si ella no quiere tener ninguna relación, no puedo obligarla. Así que mi vida sigue.
-No tengo ningún propósito-le sonríe tras una pausa-Me gusta mi vida como esta y mi libertad.
-Umm…una chica sexy y encima que adora la libertad.
-Y tu un chico muy ligón.
-No, solo busco a la persona que merezca la pena.
-A ver si la encuentras pronto y...-él le corta dándole un beso y dan vueltas por la arena.
Continúan durante más de diez minutos así. Los dos tumbados, besándose, en principio besos pequeños, que aumentan respecto pasan los minutos.
Abren los ojos cuando pasó ese rato, que para ellos fueron segundos, se miran, y sonríen, sonrojados. Alex se levanta, y ayuda a Lyd a levantarse. Él sonríe. La coge, la aprisiona contra la palmera, coge sus manos, poniéndolas en alto, y se besan de nuevo. Los brazos de Lyd rodean el cuello de Alex, y sus manos aferran el pelo de su compañero. Se separan.
- Tal vez debíamos volver al hotel.
- Te hecho una carrera.
-Sí, creo que tendríamos que volver, antes de que hagamos alguna tontería-dice cogiendo aire sonrojada.
-Vale-dice sonriendo.
La intenta atrapar pero ella sale flechada hacia el agua riendo y él la sigue de cerca, llegan a la playa empatados y se dirigen al hotel hablando de cosas triviales. 
-No deberías haberme besado-dice ella en el ascensor.
-Yo no me arrepiento, llevo casi un mes intrigado por ti-le acaricia la mejilla.
-No seas cínico, hasta hace dos días estabas colado por Lizzy.
-Me gustaba, no estaba colado o enamorado como tú dices-le contradice.
-Como tú digas-guardan silencio mientras caminan por el pasillo.
Cuando llegan a la habitación de ella, atrapa entre la pared y él y la besa, se separa y tras guiñarle un ojo le dice que la espera en dos horas en el restaurante de al lado de la piscina para cenar, porque sin darse cuenta han pasado todo el día en la playa y en el islote.
Cada uno se entra en su habitación sonriendo y pensando en lo que ha pasado durante el día, igualmente se preguntaban qué pasaría ahora.
****
Un día antes...
Rafa y Lyd veían a Alex y Lizzy besándose... Lyd tenía una expresión triste.
- ¿Qué ocurre, hermanita?- preguntó Rafa.- ¿Qué te pasa?
Una pequeña lágrima corre por su rostro.
- Nada- dijo.- No ocurre nada.
Rafa quita delicadamente la lágrima de Lyd con su pulgar.
- Puedes contármelo todo, lo sabes.
- No quiero hablar de eso ahora.
Rafa la mira.
- Te gusta Alex, ¿no?
-No es eso, recordaba otros tiempos…-un escalofrío la recorre.
-Óscar no se acercará más, tranquila-la abraza.
Ella calla y se gira. 
- Voy a dormir ya, socio. Mañana hablamos y quedamos para correr.
Rafa sale del cuarto y decide darse una vuelta. Ve a Alex que se despide de Lizzy. Pero no es una despedida feliz. Los oye hablar.
- No me siento preparada para una relación. Lo siento. Me caes genial, pero no quiero estar con nadie.
- No es bueno cerrarte, así solo te harás más daño.
- Lo siento. No te hagas daño esperándome, ¿vale? Conoce gente, disfruta. Nadie lo sabe... quizás mañana mismo conoces a alguien mejor que yo. 
Le besa la mejilla y entra en su cuarto.
Lizzy entra en su habitación y le invade una soledad ya conocida. Necesita hablar con alguien por lo que se dirige a la habitación de Rafa, tal vez el la entendiera.
Entra en su habitación y se tiran horas charlando, casi toda la noche, y sin quererlo se queda dormida en el sofá. El gentilmente la acuesta en la cama y luego él y se duerme tranquilo.
A la mañana siguiente bajan a desayunar y se van a dar una vuelta pero antes de irse ven a Alex y Lyd con ropa de deporte y charlando. Pasan la tarde juntos y yendo a la bolera y visitando lugares.
Por la noche al volver ven a Alex besando a Lyd en la puerta de su habitación y se sorprenden pero no dicen nada porque luego han quedado para cenar y comentar lo que han visto.
****
Es el atardecer y tras una tarde genial en la playa Rafa vuelve a su cuarto y se ducha. Tras darse un afeitado, se viste y decide visitar a su socia Lyd para hablar con ella y sobre todo disculparse por no haber ido con ella a correr.
Por el camino se encuentra con Lizzy.
- ¡Hey! ¿Como estas?
- Mucho mejor, gracias por escucharme, lo necesitaba.
- Para algo están los amigos.
Ella le abraza, y se marcha. Rafa sonríe y llega al cuarto de su socia llama.
En ese momento aparece Alex por el pasillo que se dirige hacia donde está Rafa, llega y se le queda mirando con el ceño fruncido.
-¿Qué haces aquí, Rafa?
-He venido a ver a mi socia, ¿te molesta?
-Un poco, ven quiero hablar contigo.
-Está bien, vamos-se encaminan hacia el ascensor.
Lyd se asoma con el albornoz y al no ver a nadie cierra la puerta y sigue duchándose.
- A ver, ¿qué ocurre?
- Nada, solo que no quiero que andes tan cerca de Lydia.
Rafa ríe.
- ¿Cómo? ¿Estás celoso?
- No me gusta ese rollito entre vosotros, esa unión que tenéis. Quiero que acabe.
-Jajaja esta celoso.
-No es eso, simplemente no juegues con ella.
-No juego con ella, simplemente nos llevamos bien y eso.
-Estas advertido, Rafa-dice frunciendo el ceño.
-Y tu no juegues con mi amiga igual que has hecho con Lizzy.
-Perdona no soy yo el que recibe a una chica de madrugada en su habitación-dice mosqueado.
Los dos se miran fijamente midiéndose el uno al otro y luego sin más se dan la vuelta y cada uno se marcha por su lado. Rafa vuelve de nuevo al cuarto de Lyd. Llama, y ella abre con el albornoz.
- Pasa, acabo de salir de la ducha.
Rafa se sienta.
- Al parecer has enamorado a alguien.
- ¿Qué?
Rafa le cuenta su charla con Alex.
-No es posible-sacude la cabeza incrédula.
-Me temo, que sí.
-Rafa creo que estar tanto tiempo con Lizzy te hace delirar-sonríe divertida mientras se cruza de piernas-él y yo solo somos amigos nada más.
-Tal vez para ti, pero no para él-dice mirando sus piernas.
-Enserio que te has bebido esta tarde.
- No lo sé, perdona.- aparta la mirada.- Pero te lo digo en serio. Es un buen tio, pero está un poco obsesionado.
- Bueno, ¿qué has hecho hoy para estar tan ocupado?
- Vine a disculparme. No tendría que haberte fallado, pero hay algo que tienes que saber sobre Lizzy y Alex. Anoche ella y yo estuvimos hablando largo y tendido, y quiero que me des tu opinión
-No te preocupes por mí.
-Lizzy no está enamorada de Álex...bueno aun no... y Álex se enfado porque ella durmió conmigo y..
-¿¡Como?!
-Déjame explicarte Lyd yo...
-Vete Rafa, me dijiste que no podías venir porque...-se calla y toma aire-vete necesito pensar.
-Está bien...pero ten cuidado con Alex.
-Lo tendré y tú cuida de Lizzy...
Rafa se fue entristecido. No había podido explicarse bien con Lyd, y además ella se había enfadado con él.
Bajó a la playa y se sentó en la arena, mirando al mar. El sonido de las olas le tranquiliza, y el mirar hacia el fondo, perderse en el abismo que separa el cielo del agua... es algo que siempre le ha gustado. Oye pasos detrás de él, se gira y es Lizzy.
- ¿Qué ocurre?
- Nada. - sonríe.- Quería relajarme un poco. 
Lizzy se sienta a su lado.
- Vamos, cuéntame.
Rafa suspira.
- Lyd se ha enfadado conmigo. 
- ¿Por qué?
-Que hoy había quedado con ella para irme a correr y se me olvido...
-Pero por eso no creo que se enfadara.
-Me bloquee y la he liado con ella...
-Los nervios juegan malas pasadas-le sonríe-creo que necesitas un abrazo.
-Creo que también.
Ella le sonríe y le da un abrazo, se quedan abrazados durante unos largos minutos mientras el sol se pone.
-¿Vamos a cenar?-le pregunta a Rafa sonriendo.
- Me parece bien. Lyd ha quedado con Alex. Divirtámonos nosotros. Pero hoy no cenemos en el hotel. Hoy me apetece hacer... alguna locura.
Lizzy sonríe pícaramente. 
- No sabía que a los escritores le fueran las emociones fuertes.
- Soy distinto a los demás escritores, pequeña.
Fueron a un parking, y pararon delante de una Harley.
- ¿Te apetece dar una vuelta?
Lizzy abrió los ojos como platos.
- ¿Es tuya?
- La compré ayer.- dijo, y guiñó un ojo.- Vamos, demos una vuelta por la ciudad.
-Genial, adoro las motos, sobre todo este modelo.
-Una chica que le gustan las emocione fuertes.
-No lo sabes tú bien-sonríe pícaramente mientras se monta detrás de él.
-¿Preparada?
-Claro que sí, pero luego déjame a mi conducir, por favor,
-No lo dudes.
Tras decir eso se marchan del hotel y van por la carretera enfrente de mar con la frisa dándoles en la cara y disfrutando del paseo.
Lizzy va agarrada a la cintura del piloto. Rafa acelera, no hay casi nadie en la carretera, por lo que se puede permitir un poco de velocidad. 
Llegaron a una zona algo apartada de la playa, cerca de unas cuevas.
- ¿Acampamos?- dijo Lizzy.
- Claro. 
Pararon la moto y miraron hacia las cuevas.
- ¿Te gustaría entrar?- dijo Lizzy.
- Creo que estaría bien que estuviera mi socia, seguro que le encantaría ver esto.
- Seguro que a Alex también.
Sonrió de forma triste.
- ¿Estás bien?- preguntó Rafa.
-Que siento que las cosas entre tú y tu socia se hayan jodido, seguro que lo solucionáis.
Rafa la mira confundido y ella rápidamente se explica.
-Bueno, supongo que lo arreglareis, eres un tío genial.
-Puede ser...-mira el mar.
-Es una noche preciosa, no dejemos que se nos empañe-le sonríe para animarle.
Se sientan en el interior de la cueva y se ponen a cenar a la luz de un par de velas para que se pueda ver algo. Pasan un buen rato juntos, contando anécdotas y conociéndose un poco más a fondo.
- Así que arqueóloga... genial. Yo estuve a punto de estudiar arqueología... pero empecé a escribir y tuve suerte, y lo mejor fue cuando me asocie con Lydia y publicamos la novela.
- ¡Me alegra que pudieras cumplir tu sueño! dijo cogiéndole la mano.
Rafa le devuelve el apretón.
- Gracias. 
Se miran a los ojos, y siguen hablando.
Aquella noche, mientras esta cita tenía lugar, otra ocurría al mismo tiempo.
Lyd y Alex habían quedado para cenar y hablar de lo que había pasado aquel día...
Se encontraron en la entrada principal, ambos impecablemente vestidos.
Alex besa la mano de su pareja.
- Estás genial- le dice.
Lyd sonríe y caminan los dos hacia fuera.
- Hoy voy a llevarte a otro sitio. Está aquí al lado y me han hablado muy bien de este restaurante.
-Oh vaya que sorpresa-dice con fingida sorpresa y sonriendo.
-Te voy a sorprender. ¿Te gustan las motos?
-Sí, las adoro.
-Móntate conmigo que te quiero llevar a la luna.
Se montan en la moto y el la lleva a unos acantilados iluminados con velas.
- Mi socio también se ha comprado una moto.
- Como no, salió en conversación tu amiguito.
- ¿Estás celoso?
-Se podría decir que un poco si… es que os lleváis tan bien...
-No te preocupes-apoya la mano sobre la suya-si quisiera estar con él abría cancelado nuestra cena.
Siguieron hablando. Lyd habló de cómo tuvo la idea de su libro, y Alex terminó hablando de sus años de universidad y de aquella compañera con la que tanto se picaba.
El picnic en aquel hermoso acantilado iba de fabula... Las vistas son esplendidas, el mar brilla hermoso con el reflejo de la luna llena. La pareja se mira a los ojos... Hay atracción, no hay duda y el vino emperazá a hacer efecto... se acercan y se besan... Entonces llega Oscar.
- No pude llevarme a aquella zorra... no impedirás que me lleve a esta también.
Alex se levanta, pero dos hombres, lo agarran y empiezan a golpearle, mientras Oscar coge a Lyd.

martes, 16 de julio de 2013

Capítulo 2 Los escritores

La joven pareja se sentó en el reservado al fondo del restaurante, junto una ventana que daba a la playa, que estaba realmente hermosa a la luz de la luna. Lizzy se sentó frente a Alex quien había retirado la silla de la joven para que se sentara.
- Gracias - dijo ella.
- Un placer- dijo, sonriendo.
Se quedaron mirando un largo tiempo a los ojos, sin decir nada, en silencio. Pero no era un silencio incómodo... era un silencio de no hace falta decir nada. El camarero llegó para anotar el pedido. Una vez pidieron, se dedicaron a hablar, para ir conociéndose.
-Mira te voy a contar una anécdota muy divertida, de cuando yo era una niña.
-Venga, cuéntame-me sonríe y se le forman dos hoyuelos.
-Estaba un día con mis padres dando una vuelta por el centro de la ciudad, era un bonito día de invierno y faltaba poco para la nevada anual-le miro con ojos brillantes-adoro la nieve y el mar.
-Unos gustos contradictorios.
-Si bueno, pero no nos vayamos por las ramas que me pierdo.
-Normal, no eres un mono...bueno mona-dice con mirada picara.
-Enserio, tu sentido del humor es retorcido-sacudo la cabeza divertida.
-Lo mismo puedo decir del tuyo, que es peor aun por las bromas que has hecho-le guiña un ojo-bueno venga cuéntame la historia que tengo curiosidad.
-Está bien-miro por la ventana y dejo que mi mente viaje al pasado-Estaba el cielo despejado y no hacía demasiado frío, mis padres y yo nos sentamos en una cafetería para tomar un chocolate caliente y allí había una familia con un crío de mi edad supongo, era muy mal criado y estaba llorando porque no le compraban otro coche nuevo y tenia uno al lado nuevecito. Más tarde el destino quiso que me lo encontrara de nuevo, pero adulto, y era un incordio y un chulo.
-Pues vaya idiota, parece.
-Parece no, lo es, o lo seguirá no lo sé, hace tres años que lo perdí de vista gracias a dios-dice mientras Alex sonríe.
- Bueno, ya que tú me has contado algo, sería justo que yo lo hiciera también.
- Me gustaría oírla- dice ella, sonriendo.- Aunque seguro que no es tan divertida como la mía.
- La mía quizás sea más... entrañable. Hace tiempo... quizás tendría doce años más o menos... cuando solían obligar a los estudiantes a participar en obras de teatro escolares...
- No me hables de esa época- dice ella, resoplando.- Lo odiaba.
- No me interrumpas, querida- dice él, imitando un acento inglés.- El caso es que cuando finalizó la obra, mis amigos y yo nos cambiamos de ropa y tal, y seguimos viendo el resto de obras, para... me avergüenza decirlo, reírnos. Tocaba la obra de La Bella Durmiente, y nos estuvimos riendo hasta que vimos a Aurora, la princesa... WAW... si la hubieras visto... Pero todos siguieron burlándose de ella, y yo me enfadé y pegué al que era mi mejor amigo... me expulsaron del salón de actos, y cuando quise hablar con ella, me dijo que no le gustaban los niños bestias... Desde aquel día y durante mucho tiempo, intenté llamar su atención, sin obtener nunca respuesta... al menos la que esperaba. Llevo... pues creo que hará 3 años que no la veo.
- Lo siento- dice ella, cogiendo su mano.
- No importa... Conozco a alguien mejor que ella. – sonríe
Tras esto salen a bailar, mientras llega la cena. Todo el restaurante está pendiente de ellos. Lizzy apoya la cabeza en el hombro de Alex, mientras deja que la guíe por la pista. Nunca se había sentido tan cómoda con un chico... era como si fuera ella misma...
Alex sonrió tímidamente... su corazón latía con fuerza, se sonrojó ligeramente, tragó saliva y dijo:
- Oye, ¿sabes qué? No eres para nada como las demás chicas.
- ¿Ahora te das cuenta?- dice en broma.
- Antes dijiste que conocería a alguna otra chica...
- Si- dijo ella.
- No quiero conocer a otra... Quiero conocerte a ti. Y me gustaría seguir viéndote fuera de aquí, en casa.
Levanta la cabeza y lo mira a los ojos durante unos largos segundos o eso le parecen a él que la mira intrigado.
-No creo que sea...posible.
-¿Por qué?
-Viajo mucho por trabajo y...
-Amigo, ¿me deja bailar con esta preciosidad?-le interrumpe Òscar.
-Oscar, ¿qué quieres?
-Bailar querida-sonríe malévolamente.
-Creo que no amigo, está conmigo.
-Cállate idiota y esfúmate-dice con tono amenazante.
Oscar golpea con el codo a Alex, tirándolo al suelo y coge con fuerza a Lizzy.
- Oscar, ¡ya puedes soltarme ahora mismo! ¿No tenias una cita?
- Me ha dado plantón... dice que soy un borracho obsesivo y agresivo... pero esta noche tenía una idea en mente y pienso cumplirla, me da igual si con ella o contigo- dijo mirándola lascivamente
- ¡He dicho que me sueltes! - dice ella, dando una bofetada a Oscar, quien la suelta y se la devuelve.
En ese instante, Alex placa a Oscar cayendo los dos al suelo.
- La señorita te ha pedido que la dejes en paz, capullo. Hazle caso, o no respondo de lo que puede pasar.
-Mira idiota, no te metas en esto que no te incumbe.
-Resulta que sí, es mi cita-le fulmina con la mirada.
-Lizzy, ¿cómo es posible que estés con este idiota?
-NO te importa, lárgate.
Oscar se quita a Alex de encima y se pone cara a cara con ella, la coge y se la cuelga en el hombro mientras ella patalea por soltarse. Alex corre hacia ella, pero Oscar es rápido y de un golpe lo deja inconsciente y tirado en el suelo.
-¡No!-exclama ella preocupada por el chico.
La gente del restaurante intenta socorrer a Lizzy pero Oscar es muy rápido. Al principio podían oír a la joven gritar pero enseguida sus gritos se vieron ahogados. Ya no había más ruido que el silencio de la noche...
Alex despertó a los pocos minutos, desorientado, pero enseguida recordó todo.
- ¿Donde están?
- Han huido por allí- le responden dos jóvenes escritores,
Ellos estaban cenando aquella noche allí, celebrando el éxito de un libro que escribieron juntos. Ambos eran apuestos, e iban elegantemente vestidos. Ella vestía un hermoso vestido rojo, y él un esmoquin. Alex salió corriendo, y los escritores corrieron tras él, dispuestos a ayudarlo.
****
Lizzy estaba apoyada contra un árbol, maniatada y amordazada por un trozo de cinta. Oscar la acariciaba y besaba su cuello... ella lloraba intentando soltarse.
- No sé como podías estar con ese capullo estando yo a tu disposición, querida...
Empezó a tocar su pierna, y la mano subía lentamente... cuando una enorme piedra golpeó la cabeza de Oscar. Mientras gritaba, con la mano apoyada en la herida, buscó a su agresor. Era Alex. Y no venia solo.
-¿¡Qué demonios quieres imbécil?! ¿No ves que estoy ocupado con esta belleza?
-Sí, pero resulta que esta belleza está contigo contra su voluntad y he venido a liberarla.
-Lydia esto se está poniendo feo-susurra Rafa a su acompañante.
-Lo sé, creo que deberíamos intervenir.
-No, no ves que ese tío es peligroso y además esta borracho...
-Un borracho que le gustan las chicas-le guiña un ojo y camina hacia Òscar.
-No te acerques muchacho-le susurra la escritora a Alex.
-No te acerques o le retuerzo el cuello.
-Guapo, ¿y porque no te vienes mejor conmigo y pasamos un buen rato?-sonríe sexy para atraerlo y funciona.
En cuanto llega a su lado ella le da una patada tumbándolo en el suelo y poniendo el tacón en su cuello.
-Si te mueves acabas muerto.
La mira con miedo y asiente, aunque en sus ojos reluce el reconocimiento de quien es ella, luego Alex se acerca a Lizzy y la desata abrazándola. Lizzy se acerca a Oscar, hace un gesto a Lydia para que se aleje de su raptor. Entonces Lizzy arrea una patada a Oscar haciendo que se desmaye y el escritor se acerca a su socia para felicitarla.
- Bien hecho, Lyd.
- Gracias, Rafa. No sabes lo bien que me ha sentado.
- Podías haberme dejado un poco- dice sonriendo.
- Voy llamando a la policía- dijo ella, tras darle un leve golpe en el hombro a su socio.
Mientras tanto, la joven pareja se aleja, ella abrazada a Alex, mientras él tiene su brazo sobre sus hombros.
- Podría haberlo tumbado, pero me inyectó algo que me paralizó...
- No dudo que podrías haberlo hecho, pequeña. No tengo ninguna duda.
Llegaron al hotel, y Alex acompañó a Lizzy a la puerta de su habitación.
- Gracias por todo- dice ella, y le da un beso en los labios. 
Entró en su cuarto, y mientras Alex se dirigía al suyo, una enorme sonrisa se dibujó en su rostro. Los escritores se marchan juntos a sus habitaciones cuando viene la policía y se lleva a Óscar. 
Por el camino hablan sobre lo que ha pasado y la pena de que no metan al borracho en la cárcel por lo que ha hecho. Cuando están llegando a sus habitaciones se encuentran a Alex que camina sonriendo a su habitación.
-Hola muchas gracias por ayudar a mi amiga-le dice sonriendo a Lyd.
-No hay de qué, pero él no irá a la cárcel…-dice Rafa.
-¿Os venís a tomaros algo y charlar un rato?
-Chicos yo me voy a descansar, que os divirtáis...-se aleja mientras los dos chicos se la quedan mirando con la boca abierta.
-Menuda chica...
-Estoy de acuerdo-sacude la cabeza Rafa-¿vamos a tomarnos algo?
-Si vamos, que la noche aun es joven.
Los dos chicos se marchan hacia el bar a tomarse unas copas entre colegueo, como si se conocieran de toda la vida.
-Dime, Rafa. ¿Cómo conociste a tu compañera?
- Fue hace unos tres años, estaba escribiendo un blog, y ella también y empezamos a hablar, nos caímos bien, y decidimos escribir algo juntos.
- Parece una chica genial.
- Lo es- dijo el escritor, dando un sorbo a su bebida.- Y tú, ¿cómo conociste a tu amiga?
- Fue hace una semana y poco, cerca del aeropuerto. Estoy de vacaciones, ya llevaba aquí unos días, la vi, y quise conocerla. Y entre tú y yo, provoque un encuentro chocando con ella. Pero me pase un poco, ella estaba despistada, y cayó al suelo. Dios, qué vergüenza- dice sonriendo- Pero hay bastantes cosas que tenemos en común.
- ¿Te gusta?- dice Rafa, dando un ligero golpe con el codo a su nuevo amigo. Alex se sonroja.- Dale una sorpresa, algo especial.
Entonces Alex ve un cartel al fondo del bar. Había un concurso de surf. No hacía falta dar nombres, solo comprar una especie de pase.
-Seguro que esto le encanta-tras eso fue a comprar dos participaciones.
- Espera, avisare a Lyd, a ella seguro que le encanta la idea.
-Bueno voy contigo a buscarla, ¿a ella le gusta el surf?
-Sí, creo que sí.
-No me esperaba su intervención antes, mujer de armas tomar-le da un codazo en el brazo de broma.
-Pues sí.
Llegan a la habitación de la escritora y llaman suavemente para no despertar a los demás residentes. Los dos chicos estaban un poco alegre por haber bebido unas cuantas copas. La joven sale a la puerta ataviada con un ligero camisón y con cara de sueño y pocos amigos.
-¿Se puede saber qué hacéis los dos aquí y a estas horas?-se pone las manos en la cintura.
-Pues…esto...-se miran entre ellos.
-Esto es increíble-coge una bata y se la pone-encima casi borrachos.
-¡No! no es eso es que necesitamos tu opinión. Estamos en la habitación de Alex, ¿vienes?
-Esperad un minuto.
Vuelve a entrar en la habitación y sale a los pocos minutos ataviada con unos short y camiseta de tirantes.
-Te queda mejor la otra ropa-dicen entre risas los chicos.
Siguieron bromeando un poco sobre la joven, hasta que llegaron a la puerta de la habitación de Alex. Una vez dentro, tras recibir una colleja tras una nueva broma, ambos jóvenes comentaron a Lydia la idea del concurso de surf.
- ¡Me parece genial! Rafa, podríamos apuntarnos nosotros.
- No se- comenta el.- Nunca he hecho surf.
- Yo te enseñaré- contestó ella- No es difícil.-Se gira hacia Alex- Hazlo, le encantará la idea.
Continuaron hablando y riendo un rato. A Alex le cayeron muy bien ambos escritores. Quedó con ellos en verse los cuatro al día siguiente. Era tarde, y el día había sido muy duro... aunque quizás, pensó, había sido el mejor día que había vivido. Se tumbo en la cama, aun con el pantalón y la camisa, y se durmió en el acto.
A la mañana siguiente quedan para desayunar juntos, luego las chicas se van de compras. Luego por la  tarde se van a la playa a practicar un poco y a enseñar a Rafa a surfear, que no lo hace nada mal una vez que le pilla el tranquilo. 
Se despiden y cada uno se va a su habitación, Álex decide llevar a Elizabeth a cenar a un restaurante que descubrió el día que llego. Llama a su puerta y ella sale vestida con unos pantalones piratas y una camisa, arreglada. Caminan riendo y gastando bromas hasta la recepción, luego se marchan en un taxi, dirección al restaurante en el cual Álex ha reservado mesa.
Pasan una noche agradable y quedan para el día siguiente ir a surfear. Pasan una semana muy divertida, de vez en cuando se encuentran con los escritores, pero ellos están muy atareados y no tienen tiempo de quedar con ellos, aunque Lizzy y Álex quieren agradecerles que los ayudaran con el incidente de esa noche.
-Me gustaría quedar con los escritores, tienen pinta de ser muy simpáticos-dice Lizzy mientras coge una concha de la playa.
-Rafa me cae muy bien, pasamos una gran noche tomándonos algo-sonríe al recordar lo bien que se lo pasaron-con…la escritora no he tenido mucho trato.
-Es una gran chica, aunque nos fuimos de compras no hablamos mucho de ella, pero lo pasamos bien, me intriga-murmura distraída-sus ojos esconden miles de secretos.
-Como todos, pero cuando pasó lo de “esa noche”, vi que Óscar la reconocía y la miraba con odio, por un momento pensé que la iba a golpear.
-No lo sé, vayamos a buscarlos y los invitamos a cenar, tal vez así nos hagamos amigos y podamos quedar los cuatro-se pone de pie de un salto ilusionada.
Álex le da la mano y van caminando juntos hacia el hotel, aunque se gustan un poco los dos, ninguno está seguro de que vaya a durar y no se quieren arriesgar a enamorarse, para no sufrir de nuevo.
Los encuentran en la piscina, Rafa está tomando el sol, solo, por lo que le proponen la idea de cenar los cuatro juntos por la noche. Él acepta contento pero dice que tienen que preguntarle a su amiga, vaya a ser que ya tenga planes.
-¿Dónde está?
-Alli-les señala a una joven que se tira de cabeza de un trampolín-ya viene para acá, os acaba de ver.
-No para quieta-dice entre risas Lizzy-no sé como tiene tanta energía.
-Si vamos al caso yo tampoco-dice una voz femenina a sus espaldas.
-Ho…Hola, veníamos a proponeros un plan para esta noche-tartamudea Álex.
-¿Os venís a cenar con nosotros?
-Claro, no tengo plan para esta  noche-sonríe mientras se cuelga la toalla en el hombro tras secarse-¿A las nueve en punto?
-Perfecto-dice Lizzy sonriéndole.
-Entonces allí nos veremos, chicos-dice Rafa levantándose y colgándose la toalla en el cuello, en plan deportista.
-Rafa, ¿te vienes al gimnasio un rato?
-Claro, Álex, hasta luego chicas-asiente y le da un beso en la mejilla a su amiga.
-Hasta luego, chicas-se despiden los dos y se alejan entre risas.
-Parece que se llevarán muy bien-dice Lyd mirándolos.
-Eso es bueno, nuevos amigos-le brinda una cálida sonrisa a la joven.
-La verdad es que si-le sonríe de vuelta-me tengo que ir, hasta luego Elizabeth.
-Adiós, nueva amiga-se despide y Lyd asiente sonriendo antes de alejarse.
Una chica solitaria, me pregunto qué es lo que le preocupa tanto… piensa Lizzy mientras camina hacia su habitación para darse una ducha. Los chicos pelean entre ellos en el ring para practicar un poco y charlan de coches, de sus amigas y de cómo ha ido la semana, en la que han estado tan ocupados.
Por la noche se reúnen todos en la recepción y los chicos no pueden evitar quedarse con la boca abierta al ver a esas dos bellezas, esa noche estaban impresionantes.
Después de bailar y charlar animadamente los escritores se despiden y se dirigen hacia sus habitaciones mientras los jóvenes se dirigen al jardín que hay a continuación del restaurante. Elizabeth va agarrada al brazo de él, con la cabeza apoyada en su hombro y Alex la abraza.
- Lo mejor que me ha podido pasar en esta vida ha sido conocerte. Y creo que sería justo confesarte... que te vi de lejos, y cuando chocamos... lo hice aposta-dice mientras Lizzy ríe.
- Yo también te vi de lejos. Y quería hablar contigo, pero no supe cómo.
Ambos ríen en voz alta. Llegan a una barandilla de la terraza del patio. La luna llena brilla con total intensidad.
- Hasta ayer, tenía una herida enorme. He sufrido mucho, y no estaba preparada para otra relación, hasta que te conocí.
- Y yo nunca creí que pudiera enamorarme de otra, y aquí estás...
Ambos se miran a los ojos, y se besan, un gran beso.
Cómo es el destino... dos personas que antaño se odiaban, pueden llegar a amarse después... pero, ¿qué pasaría si esas dos personas se reconocieran?
Los escritores observan desde la habitación de Lyd a los tortolitos sonriendo, aunque ella tiene una mirada melancólica. Los enamorados se entran para adentro y los escritores se despiden hasta el día siguiente. Alex deja a Lizzy en su habitación y se va a la suya para dormir.
Al día siguiente bajan a desayunar y a hacer surf pero Elizabeth esta distante no está igual que anoche. Él le intenta contestar pero ella no le responde. Ese día apenas se ven, ella se marcha del hotel con la excusa de que tiene que ir a la embajada a resolver unos asuntos, Álex la nota rara pero no insiste, no quiere agobiarla después de la confesión que hicieron anoche.
Por la noche quedan con los escritores y pasan una velada agradable e incluso se marchan a la discoteca del hotel para bailar un rato, pero Lizzy se retira pronto seguida de Lyd, quedando solo los chicos.
-Estas chicas no hay quien las entienda-bufa Álex mosqueado-un día están genial y otros días…
-Nos tendrían que dar un manual para poder comprenderlas-corrobora Rafa riendo.
Pasan bastante tiempo allí bailando con otras chicas y luego se marchan cada uno a su habitación, al día siguiente ninguno se encuentra en todo el día, solo por la noche cuando cada uno va para su habitación. Esta noche los escritores no cenan con ellos, por lo que Álex aprovecha para intentar hablar con Elizabeth.
-Elizabeth…
-Lo siento por esquivarte estos dos días, pero la confesión que hicimos el otro día…me alteró un poco…no creo que esté aun preparada para salir con nadie…
-Lo comprendo…solo espero que podamos ser amigos-dice él cabizbajo y triste.
-Eso siempre-le da un apretón cariñoso en la mano.
Realmente Lizzy no quería salir con él porque tenía sentimientos encontrados con cierto escritor que esos días rondaba por su mente. Por eso esquivaba a los dos chicos y hablaba más con Lyd, estaban empezando a ser amigas y cada vez se abría mas a ella permitiéndole conocerla mejor.
Álex por su parte no entendía a Lizzy aunque lo intentaba, sale al jardín a tomar el aire y mira a la luna pensativo. En el cielo compara a la escritora con Lizzy son diferentes pero algo en su interior le dice que son especiales. Desde que salvo a Lizzy de Óscar comenzó a tener curiosidad por ella, pero igual que su amiga le esquivaba. Sacude la cabeza mosqueado y confuso y camina hacia su cuarto para dormir y dejar de pensar.
Cuando él está entrando a la suya ve a lo lejos como Elizabeth entra en la de Rafa mirando para todos lados para que no la vieran, él siente una punzada de dolor, ahora ve el por qué de no salir con él, aunque tal vez se esté precipitando en sacar conclusiones.
¿Por qué esta Lizzy en la habitación de Rafa? ¿De que se conocen Oscar y Lyd?

Tu esencia

El problema nunca fue escribir, fueron los sentimientos. Pero ¿qué haces cuando te quedas vacía? ¿Cuándo te da igual veinte que ochenta? C...